Limpieza diaria
- Lávate y sécate las manos antes de tocar las lentes.
- Retira el polvo suelto con agua limpia o un soplador de aire suave.
- Aplica una solución segura para lentes cuando sea necesario.
- Limpia suavemente con un paño de microfibra limpio y poca presión.
- Deja secar completamente las gafas antes de guardarlas.